Conductas de autocuidado y gravedad de los síntomas del tracto urinario inferior en adultos mayores con
hiperplasia prostática benigna de Montañita, Ecuador: estudio transversal
El manejo de líquidos y cafeína requiere prudencia. Los programas de automanejo suelen recomendar
distribuir la ingesta a lo largo del día, reducirla antes de dormir cuando existe nocturia y evitar
restricciones excesivas que favorezcan deshidratación, estreñimiento o infección. Maserejian et al.
(2013) observaron asociaciones entre determinadas bebidas cafeinadas y el desarrollo de frecuencia
o urgencia, pero la respuesta individual varía. En adultos mayores, la educación de enfermería debe
considerar clima, actividad física, función renal, tratamiento farmacológico y riesgo de deshidratación
antes de indicar cambios.
La prevención del estreñimiento también es clínicamente pertinente, porque el esfuerzo defecatorio, la
distensión rectal y la coexistencia de disfunciones del suelo pélvico pueden aumentar la percepción de
síntomas urinarios. Sin embargo, la relación fisiológica no fue evaluada con mediciones objetivas en
este estudio. Las preguntas sobre relajación al orinar, postura miccional y ejercicios pélvicos describen
conductas potencialmente modificables, pero no equivalen a una valoración funcional del suelo pélvico
ni justifican prescribir ejercicios sin evaluación individual.
La corrección del constructo calidad de vida fue esencial. El manuscrito inicial interpretaba la mayor
gravedad de los síntomas como sinónimo de peor calidad de vida. Aunque el IPSS total y las medidas
de molestia suelen correlacionarse, la calidad de vida es un constructo multidimensional que incluye
bienestar físico, emocional, social y funcional. Al no existir un puntaje documentado del ítem de calidad
de vida del IPSS ni de una escala específica, el artículo no presenta resultados ni conclusiones directas
sobre esta variable. Futuros estudios deberían incorporar el IPSS-QoL, el BPH Impact Index o un
instrumento genérico validado, y analizar su relación con el autocuidado y los hallazgos clínicos.
Desde la enfermería comunitaria, los resultados apoyan la valoración sistemática de síntomas, la
educación individualizada y la derivación oportuna. El IPSS puede utilizarse como herramienta de
tamizaje y seguimiento, no como diagnóstico etiológico. La intervención educativa debe incluir
reconocimiento de retención urinaria, hematuria, fiebre, dolor intenso, deterioro renal u otros signos de
alarma; revisión de fármacos que puedan agravar síntomas; manejo seguro de líquidos; actividad física
adaptada; alimentación con fibra; prevención del estreñimiento; y adherencia a controles. La educación
debe ser culturalmente pertinente y respetar las decisiones de la persona mayor.
Fortalezas y limitaciones
Entre las fortalezas se encuentran el abordaje comunitario, la inclusión de 183 adultos mayores, el
muestreo estratificado, la aplicación de una escala de autocuidado con prueba piloto, el uso del IPSS
y la incorporación de medidas de tamaño de efecto e intervalos de confianza. La presentación de
denominadores y porcentajes por fila mejora la transparencia del análisis.
El estudio presenta limitaciones metodológicas. Primero, el diseño transversal impide establecer
temporalidad, progresión o causalidad. Segundo, las conductas fueron autorreportadas y pueden estar
sujetas a sesgo de memoria y deseabilidad social. Tercero, la escala de autocuidado fue adaptada y
solo se informó consistencia interna en una prueba piloto; no se realizó una validación psicométrica
completa en población ecuatoriana. Cuarto, la dicotomización mediante la mediana reduce información
y puede modificar la magnitud de las asociaciones.
Quinto, no se midieron variables clínicas como volumen prostático, uroflujo, residuo posmiccional, PSA,
función renal, tratamiento, comorbilidades ni síndrome metabólico, por lo que no fue posible controlar
confusión. Sexto, la forma de confirmación del antecedente de HPB debe precisarse en la base y en
el protocolo, dado que los STUI no son específicos de crecimiento prostático. Séptimo, no se
documentó una medición de calidad de vida, por lo que esa variable se excluyó del alcance.
Finalmente, los resultados corresponden a una comunidad costera y no deben generalizarse
automáticamente a otras poblaciones.
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Vol.8 No.1, ISSN 2600-5832, junio, 2026