Evelyn Carchipulla Alvarado, Mgs. - Armando Zambrano Velasco, Esp.
un acuerdo bilateral de alcance significativo. En este marco, el 13 de marzo de 2026 se suscribió un
Acuerdo de Comercio Recíproco, cuyo propósito es consolidar la cooperación económica y dinamizar
las relaciones comerciales entre ambos países.
Este instrumento jurídico-comercial se orienta a ampliar el acceso a mercados, especialmente en los
sectores agrícola e industrial, así como a fortalecer los flujos de inversión bilateral. Para ello, contempla
la reducción de barreras arancelarias y no arancelarias, con el objetivo de mejorar la competitividad y
fomentar una mayor integración económica. Sin embargo, el acuerdo no puede entenderse únicamente
desde una lógica comercial. Su negociación se desarrolla en un escenario internacional cada vez más
tensionado, donde los aranceles han dejado de ser sólo mecanismos de protección económica y
también se utilizan como instrumentos de presión política y estrategia en las relaciones entre países.
Desde una perspectiva analítica, el acuerdo se inscribe en las estrategias contemporáneas de
liberalización comercial selectiva, mediante las cuales los Estados buscan diversificar sus relaciones
económicas y optimizar su posicionamiento en el comercio internacional. En este sentido, la apertura
del mercado ecuatoriano, con una población superior a los 18 millones de habitantes, constituye una
oportunidad para la expansión de las exportaciones estadounidenses, al tiempo que plantea retos
relevantes para la estructura productiva nacional.
La evidencia académica indica que los acuerdos comerciales no impactan de manera homogénea a
todos los sectores productivos, especialmente en economías en desarrollo, donde persisten brechas
estructurales en productividad, acceso tecnológico y financiamiento. En este contexto, la Comisión
Económica para América Latina y el Caribe ha señalado que los procesos de apertura comercial en la
región suelen favorecer a sectores con mayores niveles de competitividad, mientras que tienden a
generar presiones adversas sobre actividades consideradas sensibles. En la misma línea, análisis de la
Organización Mundial del Comercio y la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la
Agricultura advierten que la liberalización puede ampliar las brechas productivas entre economías
desarrolladas y en desarrollo, como resultado de diferencias en economías de escala, esquemas de
subsidios y capacidades tecnológicas. Por su parte, autores como Dani Rodrik y José Antonio Ocampo
sostienen que, aunque estos acuerdos pueden dinamizar el comercio y la inversión, también generan
efectos distributivos desiguales, afectando con mayor intensidad a los sectores con menor capacidad
de ajuste.
El objetivo de este estudio es analizar los alcances e implicaciones del referido acuerdo, con énfasis en
su impacto sobre el sector lácteo, considerando variables como la competitividad sectorial, las
condiciones de acceso a mercado y las posibles asimetrías regulatorias. Por lo que se plantea la
interrogante ¿La liberalización comercial derivada del acuerdo de comercio recíproco entre la República
del Ecuador y los Estados Unidos es más beneficiosa que la condición que se tiene como Nación Más
favorecida en el sector lácteo?
El presente artículo examina los alcances, implicaciones y efectos potenciales del Acuerdo de Comercio
Recíproco entre la República del Ecuador y los Estados Unidos, con énfasis en su impacto sobre el
sector lácteo, el comercio bilateral y la competitividad sectorial. En este contexto, es importante
considerar que los acuerdos de esta naturaleza pueden generar desafíos significativos para sectores
sensibles.
El sector lácteo ecuatoriano se caracteriza por una estructura productiva conformada principalmente por
pequeños y medianos productores. Adicionalmente, de acuerdo con el Boletín Situacional de la Leche
2024 del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca (MAGP) (Ministerio de Agricultura, 2026) detalla
que el 56% de los productores alcanzó culminar la instrucción primaria y presenta una edad promedio
de 58 años. En ese sentido, esta situación evidencia un importante desafío para el futuro de esta
actividad productiva, especialmente marcado por el bajo relevo generacional y el envejecimiento
progresivo de los productores. Este escenario genera limitaciones en términos de escala, tecnificación
y gestión de costos de producción. Estas condiciones podrían restringir su capacidad de competir frente
a productos provenientes de los Estados Unidos, cuya industria presenta mayores niveles de
productividad, economías de escala y, en algunos casos, respaldo mediante políticas de apoyo.
Adicionalmente, el analista económico Alberto Acosta Burneo ha señalado un posible desbalance del
acuerdo; por lo que, en este contexto, la liberalización paulatina del comercio en este sector, podría
ejercer cambios en los precios dentro del mercado local, lo que podría generar efectos sobre la
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Vol.8 No.1, ISSN 2600-5832, junio, 2026