Esteban Armando Orrala Jiménez, Lic - Alejandro Nicolas Lema Cachinel, PhD
INTRODUCCIÓN
Según cifras oficiales de la OMS (2023), se estima que en el mundo existen 1300 millones de
personas con algún tipo de discapacidad, lo que se traduce en un 16% de la población mundial. Se
añade además que, esta cifra ha estado en aumento en los últimos años debido al crecimiento de la
tasa de aparición y prevalencia de enfermedades no transmisibles y el aumento de la media actual de
la esperanza de vida.
Dentro de la región latinoamericana las cifras no tienen cambios significativos. El reporte
presentado por el Banco Mundial (García-Mora et al., 2021) con respecto a la inclusión de las personas
con discapacidad en Latinoamérica y el Caribe indica que, para el 2020, al menos unos 85 millones de
personas con discapacidad viven en estas regiones, representando el 14.7% de la población total. Es
relevante comentar que en este reporte se hace un énfasis especial en las dificultades que encuentran
estas personas para el acceso a la educación, ya que el 15% de la población con discapacidad no
tienen acceso a la educación.
Al hacer una revisión de la situación en Ecuador, se reporta una cifra oficial de un poco más de
600 mil personas que han accedido a una calificación de discapacidad que otorga el gobierno a través
del Consejo Nacional para la Igualdad de Discapacidades CONADIS (2022). En este sentido, se hace
un énfasis en la denominación de “calificación de discapacidad” ya que esta cifra podría no reflejar la
población total de personas con discapacidad debido a las barreras referentes al acceso de la salud en
la región, según lo menciona el reporte del Banco Mundial.
En Ecuador se han establecido categorías y grados de discapacidad, los cuales resultan ser
de una importancia relevante para el desarrollo del presente trabajo. Según las cifras oficiales del
estado ecuatoriano, por tipo de discapacidad se tiene el registro aproximadamente 309 mil personas
con discapacidad física, 120 mil con discapacidad intelectual, 75 mil con discapacidad auditiva, 73 mil
con discapacidad visual, 33 mil con discapacidad psicosocial y 6 mil con discapacidad de lenguaje.
Estas categorías serán revisadas en el desarrollo del presente trabajo para tener una visión integral de
las discapacidades y el acceso a la educación superior.
Haciendo mención a la educación superior, es importante hacer una revisión sobre las
estadísticas sobre esta situación en el país. Los datos más actualizados otorgados por el estado, en
este caso por la Secretaría de Educación Superior, Ciencia, Tecnología e Innovación (Senescyt)
reflejan que la población total de estudiantes cursando alguna carrera en universidades y escuelas
politécnicas es de un poco más de 563 mil registrados, de donde un porcentaje mayor (56%) a la
población femenina. Esto tiene un ligero cambio en el caso de institutos técnicos y tecnológicos, ya que
en estos centros la población mayoritaria es la masculina con un 52% (Senescyt, 2020).
Aunque los datos otorgados por la Senescyt resultan de gran utilidad para conocer a la
población activa en procesos de educación superior, la información en referencia a la población con
discapacidad dentro de centros de estudios no refleja una cifra precisa. A esto se suma la no
concordancia entre cifras presentadas por el portal oficial del Consejo Nacional para la Igualdad de
Discapacidades (CONADIS, 2022), donde refleja únicamente un total de 471.205 personas con
discapacidad, lo que dista de las cifras que fueron mencionadas previamente en este artículo y que
fueron presentadas oficialmente por el mismo consejo. Desde el portal de estadísticas, sin embargo,
se indica que la población con discapacidad que se encuentra dentro de centros de estudios superiores
es de 5.917 en universidades y escuelas politécnicas y 1.419 en institutos técnicos y tecnológicos, lo
cual no podría reflejar la totalidad de la población dentro de estos centros.
Desde esta perspectiva, se percibe la existencia de falencias en determinar cifras actuales en
el ingreso de la población con discapacidad a centros de educación superior, suponiendo así la
existencia de otros problemas para el acceso que pueden no estar siendo visibilizados, por lo que
resulta de vital importancia realizar este tipo de revisiones para así poder determinar puntos fuertes y
aquellos aspectos que, desde el accionar de los centros técnicos y tecnológicos, se puede mejorar.
Al encontrar un panorama como el explicado anteriormente, se propone como objetivo principal
del presente artículo hacer una revisión bibliográfica sobre los retos actuales en relación con la atención
de la discapacidad dentro de los centros de educación superior, determinando así cuales son las
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Vol. 5 No. 1, ISSN 2600-5832, junio, 2023