Yissel Marely Martin Álvarez, Ing. – Freddys Miguel Rivera Barreda, Lcdo.
descriptive and cross-sectional design. The population consisted of research project directors, principal
investigators, and institutional research managers from a university-level technological institute in Ecuador.
Data were collected using a structured questionnaire validated through expert judgment, which allowed the
analysis of the frequency, impact, and perception of academic, administrative, financial, and ethical risks.
Quantitative analysis was complemented by a qualitative interpretative approach to better understand
participants’ perceptions and contextualize the findings. The results indicate that academic and
administrative risks are the most frequent, while financial and ethical risks, although less frequent, have a
significant impact on project continuity and sustainability. Additionally, limited formal use of PMBOK risk
management tools was identified, increasing the likelihood of delays, unmet deliverables, and reduced
scientific productivity. It is concluded that adopting the PMBOK approach, supported by systematic risk
management practices, strengthens planning, control, and decision-making processes in research projects,
contributing to improved institutional efficiency and scientific quality in higher education institutions.
INTRODUCCIÓN
La investigación constituye uno de los pilares fundamentales de las instituciones de educación superior, al
contribuir a la generación de conocimiento, la innovación y el desarrollo social. Con la reforma en el 2018
de la Ley Orgánica de Educación Superior, se dispone que la calidad, en la educación superior, se basa
en el equilibrio de la docencia, la investigación e innovación, y la vinculación con la sociedad, orientadas
por la pertinencia, la inclusión, la democratización del acceso y la equidad, la diversidad, la autonomía
responsable, la integridad, la democracia, la producción de conocimiento, el dialogo de saberes y valores
ciudadanos (Asamblea Nacional del Ecuador, 2018). Al ser una función sustantiva, permite que las
universidades no solo enseñen lo que ya se sabe, sino que cuestionen la realidad y generen soluciones
pertinentes a los problemas sociales, económicos y tecnológicos del entorno. Esta labor fortalece la
formación académica de los estudiantes, fomenta el rigor intelectual y garantiza que la institución cumpla
su compromiso de contribuir al progreso y bienestar de la sociedad.
La investigación científica y la vinculación con la sociedad son parte de los ejes fundamentales que
permiten contribuir al desarrollo local y nacional, y al mejoramiento, protección y desarrollo sostenible del
medio ambiente, a través de programas de carácter científico, tecnológico y pedagógico. En esta línea, la
investigación y los proyectos de vinculación se diseñan con el fin de incrementar la productividad,
innovación y competitividad del país, así como para incrementar la capacidad de resolución de problemas
de desarrollo (Consejo de Educación Superior (CES), 2024). No obstante, la ejecución de estos proyectos
enfrenta múltiples desafíos asociados a la incertidumbre, la disponibilidad de recursos, la gestión del
talento humano y el cumplimiento de normativas académicas y éticas. En este contexto, la gestión de
riesgos se convierte en un factor clave para garantizar el éxito de los proyectos de investigación.
Según (Ibeas y otros, 2019) el riesgo en investigación es la probabilidad de daño, pérdida, lesión u otras
consecuencias adversas que pudieran ocurrirle a alguien como resultado de su participación en un estudio
de investigación. A pesar de su importancia, en muchas instituciones de educación superior la gestión de
riesgos se aborda de manera reactiva y no sistemática, lo que genera retrasos, sobrecostos,
incumplimiento de objetivos y, en algunos casos, la cancelación de proyectos. La gestión de riesgos abarca
la identificación de eventos que generan riesgos y la determinación de su potencial ocurrencia simultánea,
el cálculo de los riesgos y el diseño e implementación de estrategias para gestionarlos. Esto implica,
básicamente, controlar y mitigar las vulnerabilidades y amenazas que los generan (Sánchez Módena,
2025).
Diversos estudios señalan que la ausencia de metodologías estandarizadas para la gestión de proyectos
limita la eficiencia y sostenibilidad de la investigación académica. Frente a esta problemática, el Project
Management Body of Knowledge (PMBOK) se presenta como un marco de referencia reconocido
internacionalmente que ofrece procesos, herramientas y buenas prácticas para la gestión integral de
proyectos, incluyendo la gestión de riesgos.
El PMBOK define el riesgo como un evento o condición incierta que, de ocurrir, puede tener un impacto
positivo o negativo en los objetivos del proyecto. La Gestión de los Riesgos del Proyecto incluye los
procesos para llevar a cabo la planificación de la gestión, identificación, análisis, planificación de respuesta,
implementación de respuesta y monitoreo de los riesgos de un proyecto. Los objetivos de la gestión de los
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