Jerje Cesar De los Santos Granados, MSc.
INTRODUCCIÓN
La discapacidad constituye uno de los principales determinantes sociales que condicionan el bienestar
y el acceso a servicios esenciales, entre ellos los de salud. Según la Organización Mundial de la Salud,
más de 1.300 millones de personas viven con algún tipo de discapacidad, lo que corresponde a
aproximadamente el 16 % de la población mundial. Entre estas, los jóvenes enfrentan desafíos
particulares asociados a la transición hacia la adultez, la autonomía y el acceso a servicios adaptados
a sus necesidades. La evidencia internacional señala que las personas con discapacidad encuentran
mayores barreras para recibir atención oportuna, de calidad y culturalmente adecuada, debido a
obstáculos físicos, comunicacionales, económicos y actitudinales presentes en los sistemas de salud
(Unidad, 2022).
En América Latina, estas brechas se intensifican por limitaciones estructurales en los servicios
públicos, falta de capacitación del personal sanitario y una débil implementación del enfoque de
derechos en las políticas de salud (Caribe, 2022). Ecuador no es ajeno a esta realidad. De acuerdo
con el Consejo Nacional para la Igualdad de Discapacidades (Discapacidades, 2023) las personas con
discapacidad continúan reportando dificultades para acceder a consultas médicas especializadas,
rehabilitación, medicamentos y servicios de apoyo, especialmente en zonas rurales y periféricas.
A pesar de los progresos legales y de la existencia de iniciativas de atención prioritaria, los jóvenes con
discapacidades de entre 18 y 24 años siguen siendo un grupo poco visible en el sistema de salud. Esta
fase de la vida requiere un nivel mayor de autonomía, habilidades para la autogestión y acceso
constante a seguimientos, tratamientos y servicios de rehabilitación. Sin embargo, investigaciones
regionales revelan que muchos jóvenes deben recorrer largas distancias para acceder a los centros de
salud, carecen de transporte adecuado, reciben poca información accesible y experimentan
discriminación durante la atención médica. Estas dificultades afectan no solo su bienestar físico, sino
también su salud mental, su inclusión social y sus posibilidades de desarrollo.
En el caso de Ecuador, aunque la Constitución reconoce el derecho a la salud sin discriminación, los
jóvenes con discapacidad continúan mostrando menores niveles de acceso a prestaciones médicas y
mecanismos de prevención, lo cual profundiza inequidades ya existentes y limita su inclusión plena.
Con respecto a lo mencionado anteriormente, la pregunta de investigación seria, ¿Cuáles son las
principales barreras que enfrentan los jóvenes con discapacidad entre 18 y 24 años para acceder a los
servicios de salud en la parroquia Manglaralto, y cómo estas barreras afectan su bienestar y
continuidad de atención? Acceso a servicios de salud para jóvenes con discapacidades (18–24 años).
El acceso a atención médica para jóvenes con discapacidades se define como la auténtica y justa
oportunidad que tienen los individuos de entre 18 y 24 años con algún tipo de discapacidad para recibir
cuidados médicos, preventivos, terapéuticos y de rehabilitación en un marco de calidad, equidad y
dignidad. Este acceso no se refiere solo a la disponibilidad de los servicios, sino que también implica
eliminar las barreras físicas, financieras, comunicativas, institucionales y de actitud que han restringido
históricamente el ejercicio completo del derecho a la salud.
El presente estudio se enmarca en un enfoque cualitativo–cuantitativo de carácter mixto, ya que busca
comprender tanto la magnitud del problema como las percepciones y experiencias de los jóvenes con
discapacidad frente al acceso a los servicios de salud. De acuerdo con (Creswell & Creswel , 2018),
los métodos mixtos permiten integrar datos cuantitativos y cualitativos para obtener una visión más
completa de fenómenos sociales complejos, particularmente cuando el objetivo es comprender
barreras, percepciones, brechas y contextos.
Como objetivo general tenemos, analizar las barreras y condiciones que influyen en el acceso a los
servicios de salud de los jóvenes con discapacidad entre 18 y 24 años en la parroquia Manglaralto, con
el fin de comprender su impacto en el bienestar, identificar vacíos en la atención y proponer
recomendaciones para mejorar la calidad y equidad en los servicios de salud. Por otra parte, los
objetivos específicos, los propósitos concretos de esta investigación son reconocer los obstáculos
físicos, económicos, comunicacionales y de actitud que enfrentan los jóvenes con discapacidad en el
rango de 18 a 24 años al acceder a servicios de salud; examinar las percepciones, vivencias y niveles
de satisfacción de los usuarios en relación con la atención que reciben; detallar las condiciones
institucionales y la disponibilidad de recursos que afectan la calidad del servicio; y sugerir
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Vol. 14 No. 1, ISSN 1390-9789, abril, 2026